12/01/2026

FE, TRADICIÓN Y CONVIVENCIA EN TORNO A SAN SEBASTIÁN

El próximo domingo 18 de enero se celebrará Santa Misa en honor a San Sebastián, Patrón de Cantillana, en el Santuario de Ntra. Sra. de la Soledad, lugar donde se venera la imagen del Santo, dentro de los cultos que tradicionalmente el pueblo cantillanero dedica a su Santo Protector, reflejo de una devoción profundamente arraigada a lo largo de los siglos.

Tras la celebración eucarística, la jornada continuará con una convivencia fraterna que este año tendrá lugar en la Plaza del Llano, ofreciendo un espacio de encuentro para vecinos y visitantes. Durante la convivencia podrán degustarse las tradicionales migas y se celebrará un encuentro de cortadores de jamón, cuya recaudación irá destinada a la Hermandad de la Soledad.

La devoción a nuestro Patrón, San Sebastián Mártir, ha estado presente durante generaciones de cantillaneros que cada año celebraban su fiesta en los alrededores de su ermita, situada entonces en el mismo lugar que el actual templo de la Soledad, marcando de alguna manera la vida religiosa y social del municipio, siendo su festividad una cita de convivencia señalada en el calendario.

La Hermandad de la Soledad vuelve a hacer un llamamiento a los cantillaneros para que participen en estos actos y vivan juntos una jornada de convivencia en honor a su Patrón.

11/01/2026

CALENDARIO DE IGUALÁS PARA 2026

Con la llegada de un nuevo curso cofrade, Cantillana comienza a oler a trabajadera, a faja apretá y a ilusiones renovadas. Como cada año, el calendario de igualás marca el primer gran encuentro entre las cuadrillas y sus capataces, dando el pistoletazo de salida a la preparación de nuestra esperada Semana Santa.

Las igualás no son sólo un trámite organizativo sino el momento en el que se reencuentran amigos, se da la bienvenida a los nuevos costaleros y se empieza a fraguar, paso a paso, el trabajo que culminará en las calles de nuestro pueblo.

A continuación, detallamos el calendario de igualás de los distintos pasos procesionales de la Semana Santa de Cantillana, para que nadie se quede atrás en este inicio tan esperado por los jóvenes cofrades de nuestro pueblo.



09/01/2026

LA ENTREVISTA: LA BANDA DE MÚSICA "LA SOLEDAD" DE CANTILLANA

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, Cantillana comienza a afinar no sólo sus calles y sus pasos, sino también su música. En ese contexto, la Banda de Música "La Soledad" de nuestro pueblo afronta uno de los momentos más exigentes y significativos de su calendario anual. 

Ensayos intensivos, ajustes musicales y una preparación que va más allá de lo estrictamente técnico marcan estos meses previos. En esta entrevista, esta formación musical abre sus puertas para explicar cómo se prepara de cara a la próxima Semana Santa, cuál es el trabajo que hay detrás de cada interpretación y cómo viven, desde dentro, una cita que une música, tradición y emoción.

Para quienes aún no os conocen, brevemente... ¿Cómo nació la Banda y cuál ha sido su evolución hasta hoy?

La Banda de Música «La Soledad» de Cantillana fue fundada a finales de la década de los cincuenta del pasado siglo por D. Gabriel Ríos Amores, realizando su presentación oficial el día 18 de julio de 1960.

Como ocurre en toda institución musical en sus inicios, aquellos primeros años, estuvieron marcados por innumerables dificultades. Los músicos fundadores, que aún conservan vivos recuerdos de aquella etapa, evocan largas jornadas de ensayo y un esfuerzo constante por dominar las pocas marchas procesionales existentes entonces. Es importante recordar que, en aquel contexto, el acceso a la formación musical y a los recursos didácticos era extremadamente limitado, lo que convierte la labor de nuestro fundador y de aquellos primeros intérpretes en una auténtica gesta de vocación y perseverancia.

A lo largo de su dilatada trayectoria, la Banda ha atravesado momentos de mayor y menor fortuna, como toda institución viva. Sin embargo, podemos afirmar que, actualmente, se encuentra en uno de los periodos más sólidos y fructíferos de su historia. Entre los hitos más relevantes, destaca la creación de un espacio propio en Cantillana, donde desarrollamos las actividades diarias y se alberga nuestra Academia de Música, un anhelo hecho realidad. En la actualidad, la citada academia, cuenta con dos cursos formativos en activo, destinados a preparar a los futuros integrantes de nuestras filas.

En este recorrido, diversos directores han dejado su impronta, contribuyendo con su conocimiento y visión artística. La dirección musical recae actualmente en D. Juan Manuel García Rama, músico formado desde sus inicios en la propia Banda. Bajo su batuta y gracias al trabajo conjunto de todo el equipo, la agrupación continúa creciendo y perfeccionándose, manteniendo siempre como horizonte el engrandecimiento del nombre de nuestra localidad.

¿Qué significa para vosotros formar parte de la Semana Santa de vuestra localidad?

Para nosotros constituye una profunda fuente de orgullo, satisfacción y responsabilidad. Orgullo por representar musicalmente a nuestro pueblo; satisfacción por la confianza que las hermandades depositan en nuestro trabajo; y, responsabilidad, acompañada, en ocasiones, de cierta presión añadida, ya que debemos corresponder a esa confianza ofreciendo lo mejor de nosotros mismos en cada actuación, contribuyendo a realzar las Estaciones de Penitencia con la solemnidad y sensibilidad que merecen.

¿Cómo está siendo la preparación musical y técnica de cara a la próxima Semana Santa?

En el momento de realizar la presente entrevista, aún no se ha iniciado de forma directa la preparación específica para la Semana Santa.

El periodo estival resulta especialmente exigente para la Banda debido a la elevada carga de compromisos musicales, lo que exige de todos los componentes un gran nivel de entrega y profesionalidad. Por ello, durante el mes de noviembre, los músicos disfrutan de un merecido y necesario descanso. En diciembre, reanudamos los ensayos, centrados en un repertorio más propio de las festividades navideñas.

A partir de enero, con renovadas energías, comenzamos la preparación intensiva de la Cuaresma y la Semana Santa. No obstante, tanto la dirección musical como la junta directiva trabajan con antelación en la planificación de compromisos, conciertos y repertorios, con el fin de que, cada ensayo, pueda desarrollarse de la forma más eficaz y organizada posible.

¿Cuántas horas de ensayo dedican durante los meses previos a la Cuaresma?

Nuestra Banda presenta una media de edad joven, y, buena parte de sus miembros compaginan la actividad musical con estudios académicos o profesionales, lo que, en ocasiones, dificulta la coordinación de horarios.

Pese a ello, mantenemos un ensayo general semanal, habitualmente los viernes, con una duración aproximada de dos horas. Además, cada sección desarrolla ensayos específicos a lo largo de la semana: las cornetas, con gran regularidad diaria, los tambores, los instrumentos de madera, como los clarinetes, saxofones y flautas y la sección de los metales.

Esta estructura de trabajo permite lograr un dominio más preciso del repertorio, una mejor preparación de las nuevas marchas y, en consecuencia, una mejora continua en la calidad interpretativa y musical del conjunto.

¿Habéis incorporado nuevas marchas a vuestro repertorio?

Aunque el repertorio definitivo de cara a la próxima Semana Santa aún se encuentra en fase de definición, cabe destacar algunas incorporaciones recientes que han sido recibidas con gran aceptación, como «El Mayor Dolor» de Daniel Albarrán o «¡Miradlo en la Cruz!» de David Hurtado.

De cara al año 2026, las peticiones de nuevas obras son cuantiosas, si bien recordamos a las hermandades que la disponibilidad real abordar nuevas incorporaciones depende de los plazos de la Cuaresma y de los compromisos ya adquiridos con anterioridad. Nuestro repertorio es, en sí mismo, muy amplio y variado, y consideramos esencial priorizar la calidad interpretativa frente a la mera novedad, de modo que, cada marcha alcance el nivel musical que el público y las cofradías merecen.

¿Existe alguna marcha especialmente significativa o imprescindible para la Banda?

Sin lugar a duda, la obra más representativa y emocionalmente vinculada a nuestra institución es «María Soledad», compuesta por nuestro fundador y dedicada a nuestra Patrona, de quien la Banda toma su nombre. Se trata de una pieza que resume el espíritu y la identidad de nuestra historia, y cuya interpretación, siempre despierta una profunda emoción entre nuestros músicos y el pueblo de Cantillana.

No obstante, resulta difícil hablar de marchas imprescindibles. Las composiciones clásicas como «Amarguras», «Soleá, dame la mano» o, «Pasa la Virgen Macarena», conservan plena vigencia, al igual que otras de factura más reciente, como «Lágrimas de Amargura», o las ya citadas, «El Mayor Dolor» y «¡Miradlo en la Cruz!». Todas ellas contribuyen a la configuración de repertorios equilibrados y de gran riqueza expresiva.

¿Cómo logran equilibrar tradición e innovación en su repertorio?

El equilibrio entre tradición e innovación exige un trabajo constante de análisis y reflexión. En primer lugar, es imprescindible conocer las nuevas composiciones que van surgiendo y valorar si se integran de manera coherente con el estilo y carácter de las hermandades a las que tenemos el honor de acompañar.

Nuestra Semana Santa reúne cofradías de perfiles muy diversos: desde aquellas con un espíritu popular y alegre hasta otras de corte más sobrio o marcadamente fúnebre. Mantener la coherencia musical en ese contexto no resulta sencillo, pues, la incorporación de nuevas marchas obliga, inevitablemente, a retirar otras del repertorio activo.

Además, entendemos la música procesional como un patrimonio que merece una atención pedagógica. Al igual que se cuidan los bordados o el exorno floral, la elección musical debe ser fruto de una planificación cuidadosa. Por ello, colaboramos estrechamente con las hermandades para orientar sobre las composiciones, tanto clásicas como contemporáneas, que mejor se adecuan al carácter de cada momento. Estamos convencidos de que el verdadero acierto radica en un conocimiento profundo y respetuoso del repertorio.

¿Qué momento de la Semana Santa les resulta más emocionante como Banda?

Es una cuestión difícil de resolver, pues, cada hermandad y cada recorrido tienen su propio encanto y significado. Si fuéramos sinceros en un tono distendido, podríamos decir que el instante más grato es cuando la cofradía se recoge tras un largo día de esfuerzo.

Hablando con mayor seriedad, los momentos más conmovedores son, sin duda, aquellos en los que una «levantá» se dedica a la Banda en reconocimiento de nuestra labor o, cuando una marcha suena en el lugar y momento precisos, generando el más absoluto de los silencios entre el público.

Desafortunadamente, hemos observado cierta pérdida del respeto durante las procesiones, con público que atraviesa entre los músicos o que no guarda silencio durante las interpretaciones. Creemos que, una mayor conciencia y respeto hacia estos momentos, contribuiría significativamente a vivir experiencias de más profundo valor espiritual y artístico, si cabe.

¿Qué retos enfrentan los músicos durante las procesiones?

Los principales desafíos pueden resumirse en tres grandes hábitos. En primer lugar, las condiciones climáticas; las temperaturas extremas, tanto frías como calurosas, generan un desgaste físico y mental considerable, afectando, además, al funcionamiento y afinación de los instrumentos. Esto exige al músico una concentración y adaptación constantes. En segundo lugar, el cansancio físico; la Banda asume compromisos exigentes y largas jornadas procesionales. Administrar adecuadamente el esfuerzo y los tiempos de descanso resulta fundamental para mantener el nivel interpretativo a lo largo del recorrido. Por último, la selección del repertorio; una adecuada planificación musical repercute directamente en la motivación del intérprete. Cuando el repertorio se ajusta bien al contexto y el público muestra su receptividad, el cansancio se mitiga y el esfuerzo diario cobra pleno sentido.

¿Cómo describirían el ambiente interno en el día a día de la Banda?

Podríamos definirlo, con sinceridad, como el de una gran familia. Al igual que en cualquier colectivo humano, existen momentos más sencillos y otros de mayor complejidad, pero siempre prevalece la unión y el sentido del trabajo común.

La juventud media de nuestros componentes favorece un ambiente cercano y cordial, en el que imperan el compañerismo y la disciplina, elementos ambos indispensables para el óptimo desarrollo de la actividad musical.

¿Ha habido incorporaciones recientes? ¿Cómo se integran los nuevos miembros?

Sí, se han producido algunas incorporaciones en el presente año. Pese a que, en Cantillana existe un profundo sentimiento de pertenencia a la Banda, que limita los movimientos internos, hemos tenido la fortuna de recibir a numerosos músicos de localidades vecinas, así como a alumnos formados en nuestra Academia. Se trata, en su mayoría, de jóvenes con experiencia previa en el ámbito bandístico, cuya integración ha sido ejemplar, enriqueciendo tanto el nivel musical como el humano de nuestra formación.

¿Cuáles son los objetivos a largo plazo de la Banda?

Nuestros objetivos se sustentan principalmente en dos pilares fundamentales. Primeramente, la consolidación de la Academia. Deseamos fortalecer nuestra escuela de música y promover entre la juventud y las familias de Cantillana el valor de la educación musical como medio de crecimiento personal y colectivo. Cuidar una institución con más de sesenta y cinco años de historia, implica una responsabilidad compartida, especialmente, en una sociedad donde la inmediatez y la falta de compromiso son frecuentes. La música, sin embargo, continúa siendo un espacio privilegiado de encuentro, formación y vínculo humano.

En segundo lugar, el crecimiento sostenido. Aspiramos a seguir avanzando con firmeza y equilibrio, afianzando los logros alcanzados mediante el esfuerzo de generaciones anteriores, incrementando progresivamente, tanto el número de componentes como la calidad interpretativa y artística del conjunto.

¿De qué manera puede la ciudadanía apoyar el trabajo de la Banda?

El apoyo puede manifestarse de múltiples formas, comenzando por el reconocimiento y el orgullo hacia una institución que representa una parte esencial del patrimonio cultural de Cantillana. Resulta fundamental valorar, respetar y respaldar las iniciativas que la Banda impulsa a lo largo del año.

Asimismo, invitamos a los vecinos a participar activamente: asistir a los conciertos, animando a los jóvenes a formarse en la Academia y, en la medida de lo posible, integrándose en sus filas. Detrás de cada interpretación hay incontables horas de ensayo, esfuerzo y compromiso, y la respuesta social constituye el mayor estímulo para continuar creciendo.

¿Qué mensaje desean transmitir al público que los escucha y sigue su labor?

Ante todo, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por el afecto y el respaldo que continuamente recibimos. Invitamos a todos a seguir acompañándonos, confiando en nuestro trabajo y apoyando a la Banda como una institución vida, comprometida tanto con la Semana Santa como con la vida cultural del municipio.

Nuestra labor trasciende el mero hecho de interpretar marchas procesionales: pretendemos educar, transmitir valores, crear vínculos y promover la convivencia a través de la música. Mientras exista respeto mutuo y cooperación entre el público, las Hermandades y los músicos, nuestra labor tendrá pleno sentido y la emoción que genera la música procesional seguirá viva generación tras generación.

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Desde Passio Naevensis queremos agradecer a la Banda de Música "La Soledad" de Cantillana la cercanía y la disposición mostradas durante esta entrevista, así como el tiempo dedicado a compartir su trabajo y su forma de vivir la Semana Santa. Su lectura permite conocer mejor el esfuerzo, la entrega y la pasión que hay detrás de cada música y de cada nota. Les deseamos unos meses fructíferos que les permita cosechar el mayor de los éxitos en todos los compromisos que están por venir.

04/01/2026

LA HERMANDAD DE NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO CELEBRA EL DULCE NOMBRE DE JESÚS CON SOLEMNES CULTOS

La
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno celebró el sábado 3 de enero la festividad del Santísimo y Dulce Nombre de Jesús, una conmemoración instituida en el año 1530 por el papa Clemente VII y firmemente arraigada en la tradición devocional de la Iglesia.

Con motivo de esta efeméride, la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno permaneció expuesta a la veneración de los fieles en su capilla en solemne besamanos durante toda la jornada. Para la ocasión, el Señor lució la túnica de rocalla del siglo XVIII, obra de Diego Calvete realizada en 1711, así como corona de espinas dorada y las potencias de plata regaladas por el Ayuntamiento de Cantillana en 2025 en nombre del pueblo, como testimonio de la devoción secular y de los favores recibidos. Completaba el conjunto la presencia de los dos ángeles pasionistas del siglo XVIII, elementos emblemáticos de su iconografía.

Finalizado el besamanos, la hermandad celebró una Función Solemne en honor a su titular, coincidiendo con la onomástica del Señor. La Eucaristía estuvo presidida por el Rvdo. Sr. D. Manuel Martínez Valdivieso, párroco de Nuestra Señora de la Asunción de Cantillana y director espiritual de la hermandad.

Como colofón a esta jornada de culto, la hermandad quiso tener un gesto de cercanía con los hermanos y devotos que llevan el nombre de Jesús, obsequiándoles con un pergamino conmemorativo en recuerdo de esta significativa celebración.








Fotografías: J. Ángel Espinosa