27/08/2026

II CURSO DE LA ESCUELA DE SAETAS

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cantillana pondrá en marcha el próximo 14 de octubre el II Curso de su Escuela de Saeta, una iniciativa nacida con el propósito de conservar, transmitir y fomentar una de las expresiones más arraigadas de la religiosidad popular andaluza.

Tras la buena acogida alcanzada durante su primera edición, la corporación nazarena vuelve a apostar por este proyecto cultural, que pretende acercar el aprendizaje de la saeta a todas aquellas personas interesadas en conocer y profundizar en este tradicional cante, estrechamente vinculado a la Semana Santa y que históricamente ha contado con una importante presencia y arraigo en Cantillana.

Las clases estarán nuevamente impartidas por la reconocida saetera Ana Consolación García Segovia, estrechamente vinculada con la localidad y con una destacada trayectoria dentro del mundo de la saeta. A través de sus enseñanzas, los participantes podrán adentrarse en las particularidades, estilos y formas de interpretación de este singular género flamenco y devocional.

La iniciativa cuenta con el patrocinio de la Diputación de Sevilla y con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Cantillana y de la Asociación Cultural “La Saeta no se pierde”, entidades que respaldan este proyecto encaminado a garantizar la continuidad y difusión de una tradición transmitida durante generaciones.

Desde la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno se continúa así trabajando por la conservación del patrimonio cultural e inmaterial de la localidad, ofreciendo un espacio de aprendizaje que permita mantener viva la saeta y favorecer su transmisión a las nuevas generaciones.

Las personas interesadas en participar podrán formalizar su inscripción hasta el próximo 12 de octubre, a través de WhatsApp en el número 722 64 04 47.

El II Curso de la Escuela de Saeta de Nuestro Padre Jesús Nazareno comenzará el 14 de octubre, dando continuidad a una iniciativa que busca que este tradicional cante de oración y sentimiento continúe resonando y formando parte de las costumbres de Cantillana.