Tal día como hoy, 3 de junio, se cumplen veinticinco años de aquella jornada histórica en la que el Señor fue bendecido en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción por el entonces párroco D. Fernando Isidoro García Álvarez-Rementería. Una fecha que permanece grabada en la memoria colectiva de los cantillaneros y que supuso el inicio de una hermosa historia de fe.
Aquel día, providencialmente Domingo de Pentecostés, el Señor hizo su entrada triunfal en Cantillana por primera vez. Lo hizo rodeado de la ilusión de un pueblo entero y acompañado por quienes mejor representan la pureza de la fe y la esperanza de la Iglesia: los niños. Junto a los pequeños de catequesis y a aquellos que ese año recibían su Primera Comunión, el Señor fue presentado y bendecido en la Eucaristía dominical, protagonizando una estampa que aún permanece viva en el recuerdo de muchos cantillaneros.
El misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén se ha convertido con el paso del tiempo en una de las estampas más entrañables de nuestra Semana Santa. En él se representa a Jesús entrando humildemente en la Ciudad Santa, no desde el poder ni la grandeza terrenal, sino desde la cercanía, la mansedumbre y el amor. Una catequesis viva que cada Sábado de Pasión vuelve a recordar que el verdadero triunfo nace del servicio y la entrega.
Y precisamente son los niños quienes deben ocupar un lugar destacado en esta efeméride. Porque fueron protagonistas en aquel histórico día de 2001 y siguen siendo el presente y el futuro de la Agrupación. En sus ojos continúa reflejándose la misma ilusión que movió a los fundadores y en sus corazones descansa la continuidad de una devoción que debe seguir creciendo al compás de los años. Por eso, este vigésimo quinto aniversario no debe ser solo una mirada al pasado sino una llamada a seguir caminando. Quedan retos por alcanzar, proyectos por culminar y sueños que convertir en realidad. Queda seguir enriqueciendo el misterio, fortaleciendo la vida de hermandad y la formación cristiana, impulsando la labor caritativa y continuando la construcción de un proyecto que tenga siempre a los niños y a los jóvenes como protagonistas, pues ellos serán quienes recojan el testigo y sigan escribiendo esta historia de fe.
Veinticinco años después, el Señor sigue entrando triunfalmente en Cantillana. Sigue encontrando puertas abiertas, corazones dispuestos y un pueblo que lo recibe con la misma emoción de aquel primer día. Y mientras las generaciones se suceden, permanece intacto el mensaje de aquel Domingo de Pentecostés: que Cristo camina con nosotros, que los sueños construidos desde la fe terminan floreciendo y que siempre habrá niños dispuestos a agitar sus palmas para anunciar que el Señor llega a su pueblo.
Desde Passio Naevensis felicitar a la Agrupación Parroquial de la Sagrada Entrada en Jesusalén de Nuestro Señor Jesucristo en este XXV aniversario de la bendición de su titular deseándoles que sea el comienzo de una nueva etapa llena de ilusión, compromiso y esperanza para seguir escribiendo la historia del Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén en Cantillana.
.jpg)


