El cortejo partió a las 16:00 horas desde la ermita de Ermita de San Bartolomé, iniciando un recorrido marcado por el recogimiento y la oración, propio del tiempo de Cuaresma. Numerosos hermanos y devotos acompañaron al Señor de los Pescadores en este piadoso acto, que cada año se convierte en antesala espiritual de la Semana Santa.
El Viacrucis se rezó en el cementerio de Cementerio de Nuestra Señora de la Soledad con la meditación de las distintas estaciones en memoria de los hermanos y devotos que ya descansan en la paz del Señor. Fue un momento especialmente emotivo cuando la venerada Imagen cruzó el umbral del camposanto, dejando estampas de profunda devoción y silencio sobrecogedor entre los asistentes.
Con este acto, la Hermandad continúa preparando espiritualmente a sus fieles para los días grandes que se avecinan, reafirmando su compromiso de fe y tradición en torno a la sagrada Imagen del Señor de los Pescadores.
































